jueves, 23 de junio de 2011

Ayer, hoy y mañana

A veces, te haces mierda. Olvidas que solía haber algo bueno detrás de todo. Y simplemente no lo ves. La gente cambia. SIEMPRE. Hoy no estoy optimista. No lo estuve ayer. Tampoco lo estaré mañana. Y lo mejor es que no tengo porqué cambiarlo... Simplemente soy así y no me importa. No tengo motivo para ser más madura. Ni para esforzarme más. Me gusto a mí misma. Y punto.

Cada día es un motivo para seguir adelante. Días buenos y malos se suceden, al final todo se basa en sacar lo bueno y saber elegir. Supongo que es eso, ¿no? En fin, adelante, porque lo demás no importa.